Preparación

  1. Prepara el molde y el aglutinante de linaza

    Calienta el horno a 175°C (350°F). Forra con papel para hornear un molde de 20 x 20 cm (8 x 8 pulgadas) para 8 porciones, dejando suficiente papel sobresaliente para levantar la placa horneada. Si preparas otra cantidad, elige un molde que conserve una profundidad similar de masa en vez de aumentar sus dimensiones de forma lineal. Mezcla 14 g de linaza molida con 75 ml de agua en un tazón pequeño y déjala reposar 5 minutos, hasta que espese ligeramente.

    05:00
  2. Machaca los plátanos y mezcla los ingredientes húmedos

    Pela y machaca 360 g de plátanos maduros en un tazón grande hasta obtener una mezcla casi lisa; deja algunos trocitos del tamaño de un chícharo para aportar textura. Incorpora con batidor 96 g de mantequilla de maní natural, 60 ml de jarabe de arce puro, 15 ml de aceite de canola, 5 ml de extracto de vainilla y la mezcla de linaza espesa, hasta que quede brillante y homogénea.

  3. Combina los granos y el leudante

    En un segundo tazón, mezcla con batidor 160 g de avena en hojuelas, 120 g de harina de mijo, 8 g de polvo de hornear, 3 g de canela molida y 1.5 g de sal fina hasta distribuir de manera uniforme el polvo de hornear y la canela.

  4. Termina e hidrata la masa

    Masa espesa e hidratada para barritas de plátano y mijo, con avena y semillas de calabaza, en un tazón

    Agrega la mezcla seca a la de plátano e intégrala con movimientos envolventes hasta que no queden partes con harina. Incorpora 35 g de semillas de calabaza y deja reposar la masa 5 minutos para que la avena y la harina de mijo empiecen a hidratarse. Debe quedar espesa, húmeda y fácil de recoger con cuchara, no líquida.

    05:00
  5. Presiona la masa hasta formar una capa uniforme

    Masa espesa de barritas de plátano y mijo presionada de forma uniforme en un molde cuadrado forrado con papel para hornear

    Pasa la masa al molde preparado y extiéndela hasta las esquinas. Presiona firmemente la superficie con una espátula apenas humedecida para nivelarla y dejar las semillas de calabaza incrustadas, no sueltas encima.

  6. Hornea hasta que cuaje y se dore ligeramente

    Placa horneada de barritas de plátano y mijo con la superficie seca y ligeramente dorada, en el molde forrado con papel para hornear

    Hornea en la rejilla central de 25 a 30 minutos. Revisa a los 25 minutos: la superficie debe verse seca y apenas dorada, los bordes deben separarse un poco del papel y un palillo insertado en el centro debe salir con migas húmedas, pero sin masa cruda. Si el centro todavía luce brillante, continúa horneando en intervalos de 2 minutos.

    25:00
  7. Deja enfriar brevemente y corta

    Coloca el molde sobre una superficie resistente al calor y deja enfriar la placa horneada dentro del molde durante 20 minutos. Levántala con el papel, córtala en barritas iguales con un cuchillo afilado y sírvela tibia o a temperatura ambiente.

    20:00
Nota del cocineroNo apresures los 20 minutos de enfriado. El centro termina de asentarse al disiparse el vapor; así la placa suave se convierte en barritas con bordes definidos.

Sustituciones inteligentes

  • ¿No tienes mantequilla de maní? Usa la misma cantidad de mantequilla de almendra o de semillas de girasol; el sabor y la firmeza cambiarán un poco.
  • ¿No tienes semillas de calabaza? Usa nueces picadas, semillas de girasol o coco rallado sin azúcar para obtener un crujiente distinto.
  • ¿No tienes jarabe de arce? Usa miel en el mismo volumen. Las barritas se dorarán un poco más rápido, así que empieza a revisarlas al inicio del tiempo de horneado.
  • ¿No tienes linaza molida? Usa la misma cantidad de chía molida y conserva la cantidad de agua.

Consejos y variaciones

  • Elige plátanos con muchas manchas cafés; los plátanos amarillos y firmes aportarán menos dulzor y una miga más seca.
  • Pesa la harina de mijo cuando sea posible. Se compacta fácilmente en la taza y un exceso hará que las barritas queden arenosas en vez de tiernas.
  • Presiona la masa hasta las esquinas para que los trozos de los bordes se horneen con el mismo grosor que los del centro.

¿Qué salió mal?

  • Las barritas se desmoronan al cortarlas Tal vez la masa se presionó muy poco o se cortó demasiado pronto. Compáctala bien antes de hornear y completa todo el tiempo de enfriado.
  • El centro queda gomoso Es posible que los plátanos hayan sido muy grandes o que la placa esté poco horneada. Devuélvela al horno y revísala a intervalos cortos hasta que el palillo salga con migas húmedas, pero sin masa cruda.
  • La textura queda seca o arenosa La causa habitual es demasiada harina de mijo. Mídela por peso y usa plátanos muy maduros y blandos.
  • Las barritas saben amargas Nivela bien el polvo de hornear y asegúrate de que la harina de mijo tenga un aroma suave y fresco antes de mezclar.

Estimación nutricional

Calorías320
Proteínas9 g
Carbohidratos45 g
Grasas13 g
  • Fibra: 5 g por porción
  • Sodio: 190 mg por porción

Aviso nutricional:Esta receta se proporciona únicamente con fines de información general sobre cocina. Los valores nutricionales son estimaciones y pueden variar según los ingredientes, las marcas, los métodos de preparación y el tamaño de las porciones. Consulta las etiquetas de los ingredientes y sigue prácticas adecuadas de seguridad alimentaria. Este contenido no constituye asesoramiento médico, dietético, sobre alergias ni profesional de seguridad alimentaria.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar mijo entero en lugar de harina de mijo?No como sustitución directa. El mijo entero quedará firme con este horneado corto; primero muele mijo descascarillado hasta obtener una harina fina o usa harina de mijo comercial para lograr una miga uniforme.
¿Las barritas de desayuno de plátano y mijo no contienen gluten?El mijo no contiene gluten de forma natural, pero la avena puede contaminarse con trigo durante el procesamiento. Elige avena certificada sin gluten y revisa cada ingrediente envasado cuando esta distinción sea importante.
¿Qué tan maduros deben estar los plátanos?Usa plátanos blandos con muchas manchas cafés. Se machacan fácilmente, aportan suficiente dulzor y dan la humedad que necesita la harina de mijo.