Preparación

  1. Mezcla y deja reposar la masa

    Masa mezclada y en reposo durante la preparación

    Mezcla 250 g de harina de trigo común y 2 g de sal fina para la masa en un tazón amplio. Agrega 40 ml de aceite de oliva extra virgen para la masa y 125 ml de agua, revolviendo hasta formar una masa despareja. Amasa sobre una superficie limpia durante 5 a 6 minutos, hasta que quede lisa y flexible; usa apenas un poco de harina si se pega. Divide la masa en una porción algo mayor para la base y otra menor para la tapa. Cubre con un tazón invertido y deja reposar 30 minutos mientras preparas el relleno.

    00:05:00
    00:30:00
  2. Cocina el relleno de espinaca hasta secarlo

    Lava muy bien 600 g de espinaca fresca y sacude el exceso de agua. Rebana 150 g de cebolla amarilla finamente. Calienta 15 ml de aceite de oliva extra virgen para el relleno en una sartén amplia a fuego medio. Agrega 150 g de cebolla amarilla y cocina, revolviendo, 5 a 6 minutos hasta que esté suave y traslúcida. Incorpora 600 g de espinaca fresca por tandas y cocina hasta que se marchite. Continúa 6 a 8 minutos, revolviendo con frecuencia, hasta que la sartén esté seca y no se acumule líquido al presionar las hojas. Pasa la mezcla a un colador, deja enfriar unos minutos, luego exprímela bien y pícala.

    00:05:00
    00:06:00
  3. Sazona y mezcla el relleno

    Relleno sazonado y mezclado durante la preparación

    Calienta el horno a 200°C (400°F) con una charola para hornear en la rejilla central. Pon 250 g de ricota de leche entera en un tazón grande y desmenúzala con un tenedor. Ralla finamente 40 g de queso parmesano dentro del tazón. Bate 2 huevos grandes para el relleno en una taza aparte e intégralos a los quesos con 2 g de sal fina para el relleno, 0.5 g de nuez moscada molida y 1 g de pimienta negra. Incorpora la mezcla de espinaca hasta que quede uniforme. El relleno debe estar húmedo, no aguado.

  4. Forra, rellena y sella la tarta

    Tarta forrada, rellena y sellada durante la preparación

    Usa un molde redondo para tarta de 24 cm (9 1/2 pulg.) (para 4 porciones). Para cantidades ajustadas, elige un molde que mantenga una profundidad similar de relleno. Forra la base con un círculo de papel para hornear. Estira la porción mayor de masa en un círculo delgado que cubra base y lados; acomódala en el molde sin estirarla. Esparce 15 g de pan rallado de trigo sin condimentar sobre la base. Coloca el relleno a cucharadas y nivélalo. Con el reverso de una cuchara, haz suficientes huecos hondos para colocar 4 huevos grandes para hornear. Rompe cada huevo en una taza pequeña y deslízalo en un hueco, sin romper la yema. Estira la porción menor en una tapa delgada, colócala sobre el relleno, recorta el exceso y repulga firmemente los bordes. Haz tres pequeñas aberturas de vapor en la parte superior sin pinchar ningún huevo.

  5. Hornea hasta dorar y cuajar por completo

    Coloca la tarta sobre la charola caliente. Hornea 45 a 50 minutos, haciendo la primera revisión a los 45 minutos, hasta que la masa quede bien dorada. Introduce un termómetro para alimentos por un respiradero hasta el centro del relleno, sin tocar el molde; debe alcanzar 71°C (160°F). Revisa por un respiradero que las claras y las yemas estén completamente cuajadas, sin centro líquido. Deja reposar la tarta en el molde 15 minutos antes de rebanar y servir tibia.

    00:45:00
    00:15:00
Nota del cocineroExprime la espinaca cocida con más firmeza de lo que parece necesario; la ricota y los huevos aflojan el relleno al hornearse. Una mezcla relativamente seca da capas definidas a las rebanadas y protege la masa inferior del exceso de humedad.

Sustituciones inteligentes

  • ¿No tienes ricota? Usa queso fresco bien escurrido o requesón de grano pequeño, eliminando el exceso de humedad antes de mezclar.
  • ¿No tienes espinaca? Usa hojas tiernas de acelga; retira los tallos gruesos y cocina las hojas hasta secar la sartén.
  • ¿No tienes parmesano? Usa pecorino añejo y reduce un poco la sal del relleno para equilibrar su sabor más salado.
  • ¿Quieres una masa más rápida? Usa suficiente masa preparada sin azúcar para forrar y cubrir el molde, procurando que sea una masa salada.

Consejos y variaciones

  • Mantén cubiertas las dos porciones de masa durante el reposo para que la superficie permanezca flexible y se estire sin agrietarse.
  • La charola precalentada da calor inmediato a la masa inferior y ayuda a dorarla debajo del relleno húmedo.
  • Rompe primero cada huevo para hornear en una taza; así es más fácil mantener la yema centrada y retirar cualquier trozo de cáscara.

¿Qué salió mal?

  • La masa inferior queda pálida o húmeda Cocina y exprime mejor la espinaca, mantén uniforme la capa de pan rallado y hornea sobre una charola totalmente precalentada.
  • La masa se rompe al estirarla Deja que la masa repose bajo el tazón otros 5 minutos y luego estírala desde el centro hacia afuera, con presión suave.
  • El centro de los huevos aún está blando Sigue horneando hasta que el relleno alcance 71°C (160°F) y tanto claras como yemas estén completamente cuajadas.
  • El relleno se derrama al cortar la primera rebanada Deja reposar la tarta horneada los 15 minutos completos para que el relleno de queso y huevo se afirme antes de cortarla.

Estimación nutricional

Calorías660
Proteínas31 g
Carbohidratos62 g
Grasas32 g
  • Fibra: 6 g por porción
  • Sodio: 770 mg por porción

Aviso nutricional:Esta receta se proporciona únicamente con fines de información general sobre cocina. Los valores nutricionales son estimaciones y pueden variar según los ingredientes, las marcas, los métodos de preparación y el tamaño de las porciones. Consulta las etiquetas de los ingredientes y sigue prácticas adecuadas de seguridad alimentaria. Este contenido no constituye asesoramiento médico, dietético, sobre alergias ni profesional de seguridad alimentaria.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se hornean huevos enteros dentro de la torta pascualina?Los huevos enteros son un rasgo definitorio de la tradición de tartas de Pascua que dio origen a la pascualina. En la versión uruguaya se hornean entre las verduras sazonadas y el queso, creando centros firmes, blancos y dorados que aparecen en las rebanadas.