Preparación
Prepara los vegetales y las hierbas
Corta 180 g de repollo verde en tiras finas y colócalo en un tazón grande. Corta 200 g de tomates maduros en gajos pequeños y añádelos al tazón. Rebana 1 chile verde en aros delgados y retira las semillas para reducir el picante. Pica 15 g de cilantro fresco y resérvalo para mezclarlo al final.
Fríe el ajo y perfuma el aceite
Rebana 4 dientes de ajo con el grosor más parejo posible. Vierte 30 ml de aceite de cacahuate en una sartén pequeña y caliéntalo a fuego medio-bajo. Añade el ajo y cocínalo despacio, revolviendo con frecuencia, hasta que las láminas estén doradas claras y crujientes; revísalas desde los 3 minutos porque se oscurecen rápido. Retira el ajo con una espumadera y pásalo a un plato; aparta la sartén del fuego y conserva el aceite aromático.
03:00Prepara el aderezo de hojas de té
Pon 60 g de hojas de té fermentadas preparadas en un tazón pequeño. Añade 30 ml de jugo de lima fresco y 15 ml de salsa de pescado, luego incorpora poco a poco el aceite reservado aromatizado con ajo. Machaca y revuelve hasta que las hojas se aflojen y formen un aderezo espeso y brillante. Prueba antes de añadir todo el aceite; las hojas de té preparadas varían en riqueza y quizá necesiten un poco menos.
Mezcla la ensalada y termina con el toque crujiente

Añade 40 g de cacahuates tostados sin sal, 15 g de semillas de sésamo tostadas y 40 g de garbanzos partidos tostados al tazón de vegetales preparados. Vierte encima el aderezo de hojas de té y mezcla con firmeza hasta que el repollo quede ligeramente cubierto y los tomates se mantengan enteros. Incorpora el cilantro picado, reparte el ajo frito sobre la ensalada y sirve de inmediato mientras las coberturas están crujientes.
Sustituciones inteligentes
- ¿No tienes aceite de cacahuate? Usa aceite de girasol, de semilla de uva u otro aceite neutro para cocinar.
- ¿No tienes garbanzos partidos tostados? Usa chana dal tostado o chícharos amarillos partidos fritos y crujientes.
- ¿Evitas la salsa de pescado? Usa salsa de soja clara para aportar sal y sabor, teniendo en cuenta que incorpora soja y cambia el sabor tradicional.
- ¿No tienes chile verde fresco? Usa una pizca pequeña de hojuelas de chile rojo o no agregues chile.
Consejos y variaciones
- Compra hojas de té fermentadas o encurtidas preparadas para ensalada; las hojas secas para infusión no aportan la misma textura tierna ni el sabor redondo.
- Procura que las láminas de ajo tengan un grosor parecido para que queden crujientes al mismo tiempo y retíralas cuando estén doradas claras.
- Añade los cacahuates, el sésamo, los garbanzos partidos y el ajo solo al mezclar al final, para que sus texturas se mantengan distintas.
¿Qué salió mal?
- La ensalada sabe demasiado amarga Añade un poco más de jugo de lima, tomate o repollo para suavizar el amargor de las hojas de té sin enmascararlas.
- La ensalada sabe demasiado salada Mezcla más repollo y tomate, luego equilibra con jugo de lima en vez de agua.
- Las coberturas crujientes se ablandaron La próxima vez mezcla primero los vegetales y el aderezo; después incorpora los frutos secos, las semillas, los garbanzos partidos y el ajo justo antes de servir.
- El ajo se oscureció o amargó Desecha el ajo quemado y su aceite; termina el aderezo con aceite de cacahuate simple.
Estimación nutricional
- Fibra: 5 g por porción
- Sodio: 370 mg por porción
Aviso nutricional:Esta receta se proporciona únicamente con fines de información general sobre cocina. Los valores nutricionales son estimaciones y pueden variar según los ingredientes, las marcas, los métodos de preparación y el tamaño de las porciones. Consulta las etiquetas de los ingredientes y sigue prácticas adecuadas de seguridad alimentaria. Este contenido no constituye asesoramiento médico, dietético, sobre alergias ni profesional de seguridad alimentaria.



